Ossobuco

El ossobuco es el corte que se obtiene del morcillo de la pierna. La carne, melosa y gustosa, encierra en el centro un hueso con el sabrosísimo tuétano.

 Ingredientes:
4 ossobucos de ternera
1 cebolla
3 cucharadas de mantequilla
3 cucharadas de aceite de oliva
1 vaso de vino blanco
1 vaso y 1/2 de caldo
1 taza de harina
sal
pimienta
Para la picada:
1 diente de ajo
3 ramitas de perejil
la piel rallada de 1/2 limón

Preparación:

Hacer algunos cortes en los bordes de los ossobucos para evitar que se doblen durante la cocción. Salpimentarlos y enharinarlos.
Pelar y picar la cebolla. Calentar la mitad de la mantequilla y la mitad del aceite y sofreir la cebolla, cuando esté dorada retirarla y reservar. Introducir el resto de mantequilla y aceite e incorporar los ossobucos, dorarlos por ambos lados y añadir la cebolla sofrita y el vino blanco.
Cuando el vino se haya evaporado, añadir el caldo, tapar y proseguir la cocción a fuego lento durante una hora y media aprox. Añadir más caldo si la salsa espesa demasiado.
Preparar la picada mezclando el ajo y perejil bien picado y la piel rallada de 1/2 limón.
Rectificar el guiso de sal y añadir la picada, cocer el conjunto unos minutos más para que la picada aromatice la carne y servir bien caliente.














Notas:

- Acompañar con arroz blanco o a la milanesa. También le va muy bien un puré de patata o un buen plato de patatas fritas.

- Cocer la carne a fuego lento e ir incorporando caldo poco a poco para evitar que se pegue.

- Preparar la picada en el último momento e incorporar al ossobuco cuando estén bien cocidos, de lo contrario el perejil y el limón se pueden volver amargos.






Pastel de cabracho


 Ingredientes:

500 gr. aprox. de cabracho
250 gr. nata líquida
5 huevos
3 cucharadas de tomate frito
1 zanahoria
1 cebolla
1 hoja de laurel
1 chorrito de vino blanco
1 chorrito de aceite
sal y pimienta

Mantequilla y pan rallado para el molde

Gambas o langostinos para decorar (opcional)

Preparación:

Poner una olla al fuego con la zanahoria, cebolla, laurel, aceite, sal y pimienta y hervir 15 minutos, añadir el cabracho y cocer 15 minutos más. Reservar un poco de caldo.
Una vez el cabracho esté frio desmigarlo con cuidado.

En un bol poner la nata, los huevos, añadir un poco del caldo reservado,  las 3 cucharadas de tomate frito, añadir la carne del cabracho, sal y pimienta y triturar hasta que quede una masa ni muy líquida ni muy espesa.

Untar un molde con mantequilla fundida, espolvorear con pan rallado y quitar el exceso golpeando el molde boca abajo. Incorporar la masa que hemos batido y hornear a 180º al baño maria unos 40 minutos o hasta que al pincharlo con un cuchillo éste salga limpio. Si se tuesta por arriba taparlo con papel de aluminio y continuar la cocción.

Desmoldar una vez frio y reservarlo en la nevera hasta el momento de servir.

Servir sobre un lecho de lechuga cortada en juliana y decorar con gambas o langostinos cocidos. Servir con una mayonesa suave, lactonesa o salsa rosa.







Notas:

- Se puede incorporar a la masa unas gambas o langostinos
- Se puede añadir también cualquier pescado blanco que tengamos: rape, merluza..
- Si se sirve con mayonesa casera utilizar aceite de girasol en lugar de oliva ya que el sabor es más suave y no esmascara el sabor del cabracho.
- Si se usa el Thermomix  poner el pescado en el vaso una vez hervido junto al resto de ingredientes 12 minutos 90º vel. 4, triturar vel. 8, verter en un molde y enfriar en nevera.



Recipientes de hielo

 Hoy os traigo estos cuencos de hielo que vi en Entre Barrancos, un blog que os recomiendo. 


Son  ideales para servir cualquier cosa fría: gazpachos, cremas frías, coctel de marisco, sangría, helado, cualquier cosa que os venga a la cabeza. Eso si, la decoración que esté acorde con el relleno. Podemos usar hierbas frescas: menta, maría luisa, romero... flores, frutas: naranja, limón... conchas marinas, allá cada cual con su imaginación.

Necesitaremos dos cuencos de diferente tamaño, que quepan uno dentro del otro. Pueden ser de cristal, cerámica, plástico...


Poner de dos a tres dedos de agua en el fondo del cuenco más grande y añadir unas cuantas hojas o fruta que hayamos elegido. Llevar al congelador hasta que esté congelado. Sacar del congelador e introducir el cuenco pequeño. (Si el cuenco es de plástico ponerle dentro algo de peso pues al agregar el agua por los lados el cuenco flotará). Añadir más agua por los bordes y más frutas o flores. Volver al congelador hasta que esté bien congelado.

Para desmoldar, sumergir en un poco de agua templada hasta que el cuenco de hielo se desprenda de las paredes y pueda moverse. Guardar el cuenco de hielo así obtenido en el congelador hasta el momento de servir.



Notas:

  • El cuenco dura unas dos horas aproximadamente, dependiendo del grosor que lo hayáis hecho.
  • Al sacarlo a la mesa colocarlo sobre un recipiente bajo para recoger el agua que desprende.
  • Hacer pruebas con diferentes modelos/formatos


Tarta mousse de chocolate




Ingredientes:


Para la base:
1 rulo de galletas Maria, Digestive...
50 gr. avellanas tostadas
60 gr. mantequilla temperatura ambiente


Para la mousse:
1 l. de nata para montar
400 gr de chocolate postres
4 hojas de gelatina neutra
50 gr. azúcar
3 claras de huevo

Para la cobertura:
100 gr. chocolate de cobertura
100 gr. nata líquida
30 gr. mantequilla

Preparación:

Triturar las galletas y las avellanas conjuntamente, añadir la mantequilla y mezclar bien. Con esta masa cubrir el fondo de un molde  previamente forrado con papel film (esto facilita el trasvase del molde a la bandeja de servir), presionar bien con las manos y reservar en la nevera.


Poner las hojas de gelatina  a remojo en agua fría de 5 a 10 minutos aproximadamente para que se reblandezcan.
Poner el chocolate al baño maría para que se deshaga. 
Escurrir las hojas de gelatina  y disolverlas en unas cucharadas de nata caliente y añadirlas al chocolate, remover bien con movimientos enérgicos hasta que esté bien integrada.

Montar la nata con el azúcar e incorporar al chocolate con una espátula de silicona con movimientos envolventes hasta que se integre perfectamente.
Montar las claras a punto de nieve fuerte e incorporarlas a la mezcla anterior de manera suave, de abajo hacia arriba, con movimientos envolventes, para evitar que se  baje la preparación.

Verter en el molde y dejar nuevamente en la nevera.

Preparar la cobertura de chocolate:
Poner la nata a hervir en un cazo, añadir el chocolate de cobertura troceado y con el fuego al mínimo, remover continuamente hasta que se derrita el chocolate. Añadir la mantequilla, mezclar hasta que quede integrada. Retirar del fuego y dejar entibiar.
Poner la cobertura sobre la mousse y volver a refrigerar. Dejarla hasta que se endurezca, mejor de un día para otro, desmoldar y decorar al gusto.